El ‘value investing’ en la era digital

CES Cardenal Cisneros

ADE CES Cardenal Cisneros: Value Investing en la era digital.

Extracto del TFG de Jacobo Abehsera. Alumno de 4º ADE

¿Qué es el value investing?, ¿Para qué sirve?, ¿sigue siendo útil después de tantos años? Y más importante aún, ¿Qué datos nos retribuye en la era actual y en las futuras crisis? Son unas de las tantas preguntas que podremos resolver con esta investigación. Con el crecimiento cada vez mayor de las empresas digitales, queremos ver si a día de hoy, invertir en ellas nos podrá reportar unos rendimientos sostenibles en el largo plazo, a diferencia de las empresas tradicionales. Actualmente estamos en una fase con tasas de interés muy bajas y todo hace apuntar a que, dentro de poco, con la crisis, las tasas vuelvan a subir y por ende se obtenga una menor rentabilidad. Es por ello, que las empresas deben invertir adecuadamente en la tecnología que le ayude a sobrevivir la próxima etapa.

Todas estas preguntas podremos resolverlas gracias al Value Investing, método utilizado por Graham, que consiste en buscar aquellas empresas que tengan un valor intrínseco inferior a su valor real de mercado, analizando sus estados financieros a través de ratios como el ROE, ROA, ROCE, liquidez o RSCD. Una vez obtenidos esos resultados, compararemos los mismos entre empresas para poder diferenciar las buenas empresas de las malas. La investigación está siempre orientada en el largo plazo (20-30 años), pues el mismo Graham, considerado el mayor experto en el mundo de la inversión, considera que el value investing solo sirve en el largo plazo y es muy difícil hacer investigaciones con periodos inferiores.

Para poderlo explicar mejor, Graham utiliza las empresas investigadas y explica aquellas empresas que, durante su ciclo, han presentado datos fuera de lo normal, llegando a obtener rendimientos extraordinarios o por el contrario entrando en una crisis sin motivo aparente. Una vez explicado esto, compara las mismas empresas para ver si estas son adecuadas para invertir su dinero o deberían ser descartadas. Aquellas empresas que no se centren en un futuro inmediato, serán las que antes acaben en quiebra.

En esta investigación se seguirán los mismos pasos que su predecesor en “el inversor inteligente”. Analizaremos empresas nacionales e internacionales, tradicionales y digitales con vistas puestas en la crisis futura y anteponiéndonos a posibles empresas que nos puedan retribuir grandes rentabilidades en el tiempo. Las empresas digitales son las que más están invirtiendo en tecnología y por ende las que más están creciendo. Como veremos en la investigación, un ejemplo claro es BET365 que no ha parado de crecer y la otra sería Toys R Us, que, recientemente quebró por no saber adaptarse a las nuevas tecnologías, no saber en qué invertir y sobre todo por la fuerte descapitalización que sufrió en los últimos años.

En conclusión, ahora estamos en una fase en la que los tipos de interés se encuentran bajos, pero se espera que vayan a subir. Esto es peligroso para las empresas, pues a medida que los costes financieros suben, las probabilidades de tener problemas de deuda en las empresas, crece debido a no haber hecho una buena estimación del futuro, como sucedió con Toys R Us.

Jacobo Abehsera Bensabat

Tabajo dirigido por el profesor Olaf M. Rottke.