CORRUPCIÓN Y CRECIMIENTO ECONÓMICO

CES Cardenal Cisneros

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Corrupción y crecimiento económico

Por Miguel Rubio Bey y Rafael Flores de Frutos, del CES Cardenal Cisneros.

La preocupación por la corrupción no es un fenómeno reciente, hace más de dos mil años Kautilya, el Primer Ministro del Reino de la India, escribió un libro llamado “Artha-Shastra” en el que revelaba los tejemanejes del rey y ponía en entredicho su forma de gobernar. Posteriormente, Dante, en su “Divina Comedia”, coloca a los corruptos en el octavo círculo del infierno, el penúltimo antes de Satanás.

El ciclo económico, sin duda, está relacionado con cambios en la intensidad con la que se producen actividades corruptas, así como con los cambios en las oportunidades para que éstas puedan cometerse, Akerlof y Shiller (2010) “Animal Spirits”. Parece que hay épocas en las que se percibe que las probabilidades de salir impune aumentan y por tanto también lo hacen las actividades corruptas. Además, la corrupción es un fenómeno dinámico, ya que el aumento de la corrupción incentiva su crecimiento, quizás porque la memoria de los castigos se va perdiendo con el tiempo y las probabilidades subjetivas de quedar impune aumentan.

La corrupción tiene dos tipos de efectos sobre el crecimiento. Uno directo relacionado con los sobrecostes que han de pagar los ciudadanos en términos de más impuestos y/o más deuda. El otro indirecto tiene que ver con la pérdida de confianza que experimentan los agentes y que les puede llevar a una paralización de sus decisiones de inversión, consumo o producción.

Este último efecto es el que se explora en un reciente trabajo nuestro titulado “Corrupción y Crecimiento Económico en España” que verá la luz muy pronto. Trata de cómo los medios de comunicación, a través del ejercicio de su actividad, pueden influir en esta pérdida de confianza de los agentes, de evaluar como las noticias sobre corrupción aparecidas en la prensa y televisión en los últimos años han influido en ese sentimiento (índice de Confianza del Consumidor) y como el índice es capaz de adelantar la evolución del Consumo.

Desde el año 2006 hemos detectado en prensa 127 casos de corrupción, pero solo los aparecidos en el segundo trimestre de 2008, el cuarto de 2010 y en el segundo trimestre de 2012 han tenido un impacto significativo sobre el Índice de Confianza del Consumidor (ICC). Con la ayuda de un modelo econométrico se estiman los efectos de dichos casos de corrupción sobre el ICC y con la ayuda de otro, los efectos del ICC sobre el Consumo Privado. El descenso más significativo del ICC se da en el segundo trimestre del 2008, con una caída del 19,8%. En II/2008 salieron a la luz distintas tramas urbanísticas en municipios gobernados por el PP y el PSOE, el Caso Guateque y el Caso Palma Arena. El siguiente descenso más grande aparece en II/2012, con una caída del 13,9%. En esas fechas salen a la luz el Caso de los ERE de Andalucía y el Caso Bankia. Por último, en IV/2010, el ICC cae un 12,7%. Ese descenso se relaciona con el Caso Palau, el Caso Gürtel, el Caso Nóos y la Operación Malaya. Estas caídas del ICC provocaron a su vez una caída en la tasa de variación anual del Consumo de 1,55 puntos porcentuales (pp), 1,09 pp y 0,99 pp respectivamente. Sin duda la corrupción sale muy cara.