Club de teatro Cardenal Cisneros

CES Cardenal Cisneros

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Un Club de Teatro para los Cisnes

Vivir la universidad es sin duda tiempo para experimentar, para vivir nuevas sensaciones, para dar primeros pasos y, para aprender que es lo que nos gusta, aprender que es lo que queremos ser. Tenemos todo el tiempo del mundo para vivir y reflexionar sobre que nos hace felices y nos gustaría volver a repetir, o por el contrario, aumentar nuestra confianza en lo que sabemos a ciencia cierta que jamas volveríamos a repetir.

Pues sin duda esta es una fantástica ocasión para que descubráis de que estáis hechos, para que probéis una actividad apasionante, llena de emociones, llena de experiencias, llena de vivencias. El Club de Teatro puede descubrir a la nueva Jane Fonda o al nuevo Brad Pit, estoy seguro de ello porque vosotros, Cisnes, valéis un montón. Pero si por casualidad no fuera así, creo que vuestra participación, sin duda, será excelente, porque tendréis la oportunidad de desarrollar habilidades que os ayudaran a conocer cosas sobre vosotros mismos.

Todos tenemos habilidades, unas encontradas otras por encontrar, hay personas que las encuentran con 50 años, otros jamas las encuentra, otros las conocen nada más nacer. Los canales del conocimiento que desarrollamos y que nos definen como personas parten de la experiencia, quizás este sea el momento para descubrir un nuevo canal, apasionante, que estaba escondido en vuestro interior.

El teatro os va a poner en disposición participativa, colaborativa, os va a obligar a hablar en público, a romper la barrera de la vergüenza, a alzar la voz, a no tener miedo por expresar sentimientos, a ejercitar la memoria, a ser solidarios con vuestros compañeros, os propone un compromiso con el resto de la compañía y, por otro lado, una ruptura con el resto de actividades que conforman vuestro día a día. Todas son habilidades con gran valor dentro del mundo profesional para el que os estáis preparando.

Por ello el Club de Teatro, más que una actividad, es una oportunidad que no debéis dejar escapar.

Ya está abierta la inscripción

Aquí os dejo un poema sobre la lealtad y la camaradería que sale en una película en la que un Club de Teatro cambia radicalmente la vida de una persona:

 

¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán! Nuestro temeroso viaje esta hecho;
el buque tuvo que sobrevivir a cada tormenta,el premio que buscamos esta ganado;
el puerto está cerca, escucho las campanas, todo el mundo está exultante,
mientras siguen con sus ojos la firme quilla, el barco severo y desafiante:

Pero ¡Oh corazón!¡Corazón!¡Corazón!
oh, las lágrimas se tiñen de rojo,
mi Capitán está sobre la cubierta,
caído muerto y frío.

¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Levántate y escucha las campanas;
levántate, izan la bandera por ti, por ti suenan las cornetas;
por ti ramos y cintas de coronas, por ti se amontonan en las orillas;
Por ti te llama la influyente masa, giran sus rostros impacientes;

¡Aquí Capitán!¡Querido padre!
Este brazo bajo tu cabeza;
Es como un sueño sobre la cubierta,
Has caído muerto y frío.

Mi capitán no responde, sus labios están pálidos e inmóviles;
Mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad;
El barco está anclado sano y salvo, el viaje ha terminado y se ha hecho;
De un viaje temeroso, el barco triunfador, entra con su objetivo realizado;

Exultamos, ¡oh costas y tañidos, oh campanas!
Pero yo, con triste pisada
Camino en cubierta donde está mi Capitán
Caído muerto y frío.

Un Club de Teatro para los Cisnes

 

Vivir la universidad es sin duda tiempo para experimentar, para vivir nuevas sensaciones, para dar primeros pasos y, para aprender que es lo que nos gusta, aprender que es lo que queremos ser. Tenemos todo el tiempo del mundo para vivir y reflexionar sobre que nos hace felices y nos gustaría volver a repetir, o por el contrario, aumentar nuestra confianza en lo que sabemos a ciencia cierta que jamas volveríamos a repetir.

Pues sin duda esta es una fantástica ocasión para que descubráis de que estáis hechos, para que probéis una actividad apasionante, llena de emociones, llena de experiencias, llena de vivencias. El Club de Teatro puede descubrir a la nueva Jane Fonda o al nuevo Brad Pit, estoy seguro de ello porque vosotros, Cisnes, valéis un montón. Pero si por casualidad no fuera así, creo que vuestra participación, sin duda, será excelente, porque tendréis la oportunidad de desarrollar habilidades que os ayudaran a conocer cosas sobre vosotros mismos.

Todos tenemos habilidades, unas encontradas otras por encontrar, hay personas que las encuentran con 50 años, otros jamas las encuentra, otros las conocen nada más nacer. Los canales del conocimiento que desarrollamos y que nos definen como personas parten de la experiencia, quizás este sea el momento para descubrir un nuevo canal, apasionante, que estaba escondido en vuestro interior.

El teatro os va a poner en disposición participativa, colaborativa, os va a obligar a hablar en público, a romper la barrera de la vergüenza, a alzar la voz, a no tener miedo por expresar sentimientos, a ejercitar la memoria, a ser solidarios con vuestros compañeros, os propone un compromiso con el resto de la compañía y, por otro lado, una ruptura con el resto de actividades que conforman vuestro día a día. Todas son habilidades con gran valor dentro del mundo profesional para el que os estáis preparando.

Por ello el Club de Teatro, más que una actividad, es una oportunidad que no debéis dejar escapar.

Aquí os dejo un poema sobre la lealtad y la camaradería que sale en una película en la que un Club de Teatro cambia radicalmente la vida de una persona:

 

¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán! Nuestro temeroso viaje esta hecho;

el buque tuvo que sobrevivir a cada tormenta,el premio que buscamos esta ganado;

el puerto está cerca, escucho las campanas, todo el mundo está exultante,

mientras siguen con sus ojos la firme quilla, el barco severo y desafiante:

Pero ¡Oh corazón!¡Corazón!¡Corazón!

oh, las lágrimas se tiñen de rojo,

mi Capitán está sobre la cubierta,

caído muerto y frío.

¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Levántate y escucha las campanas;

levántate, izan la bandera por ti, por ti suenan las cornetas;

por ti ramos y cintas de coronas, por ti se amontonan en las orillas;

Por ti te llama la influyente masa, giran sus rostros impacientes;

¡Aquí Capitán!¡Querido padre!

Este brazo bajo tu cabeza;

Es como un sueño sobre la cubierta,

Has caído muerto y frío.

Mi capitán no responde, sus labios están pálidos e inmóviles;

Mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad;

El barco está anclado sano y salvo, el viaje ha terminado y se ha hecho;

De un viaje temeroso, el barco triunfador, entra con su objetivo realizado;

Exultamos, ¡oh costas y tañidos, oh campanas!

Pero yo, con triste pisada

Camino en cubierta donde está mi Capitán

Caído muerto y frío.